El Índice de Producción Industrial, que mide la evolución de la actividad productiva de las ramas industriales sin contar la construcción, fue positivo por primera vez en dos años en España. Variaciones intereanuales positivas del índice no se veían desde abril de 2008. Según informa hoy el Instituto Nacional de Estadística la variación interanual del IPI del mes de marzo fue del 6,8%, más de ocho puntos y medio por encima del dato registrado en febrero. Si se elimina el efecto de calendario (diferencia en el número de días hábiles que presenta un mes en distintos años), la variación interanual fue del 5,4%, más de siete puntos por encima de la registrada en el mes anterior.

Todos los sectores económicos tuvieron tasas interanuales positivas exceptuando los bienes de consumo duradero y casi todas las comunidades autónomas también registraron tasas interanuales positivas. Aragón contabilizó la peor tasa interanual (-5,8%) y Extremadura la mejor (+23,8%).
El miedo al contagio ha podido más que cualquier cosa. Se disparaban hoy las dudas sobre la viabilidad de las cuentas públicas españolas y los inversores vendían.
Los rumores de que España necesitaría una inyección de 280.000 millones de euros y una posible bajada del rating han encendido todas las alarmas y aunque el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha declarado que se trata de una “absoluta locura” y descarta en rotundo que se necesite tal ayuda, la bolsa ha seguido cayendo.
El IBEX 35 cierra hoy con pérdidas del 5,41% y en los 9.859,10 (el soporte de los 10.000 puntos queda ahora muy lejos). El resto de bolsas europeas también cierran en rojo. El DAX alemán pierde un 2,60% y 6.006,86 puntos, el CAC 40 cierra con -3,64% y 3.689,29 puntos; la bolsa de valores portuguesa se hunde también hoy con un 4,21% en rojo y 7.097,78 puntos y en Italia el FTSE cerraba con -4,25% y 21.303,50 puntos.
Según anunciaba hoy el Ministro de Finanzas Schäuble acompañado del consejero delegado de Deutsche Bank, Josef Ackermann, y el presidente del Bndesbank, Axel Weber, los bancos alemanes se sumarán al rescate de Grecia a través de nuevos créditos (ver noticia en la prensa alemana aquí) y mantendrán las lineas de crédito ya existentes.
A lo largo de la declaración, Josef Ackermann ha dicho que “esta aportación es una señal importante para la Eurozona y para la economía mundial, pues muestra la confianza en el programa de ajuste”. No se ha dejado claro, sin embargo, la cuantía de las ayudas aunque se ha asegurado de que se trata de “sumas relevantes”.
¿Es esto una buena noticia?¿Por qué ahora la banca se suma al rescate cuando son precisamente los alemanes los más reacios al plan?
Lo que ha simple vista parece una ayuda no es ni más ni menos que puro negocio. Estas sumas de dinero se gestionarán, al igual que el dinero del Estado alemán, a través del Banco de Restauración Kfw Bankengruppe. En los últimos días precisamente, el ministro Schäuble no ha parado de repetir que los 22.400 millones de euros con los que Alemania ayudará en el rescate de Grecia no van a costarle al contribuyente nada, ya que se realizará a través de los fondos de Kfw y como se trata de un crédito además se ganará dinero con la operación.
Pues bien, eso mismo es lo que quiere los bancos alemanes con el Deutsche Bank a la cabeza, ganar dinero. Esa cantidad “relevante” será en forma de créditos que los bancos darán al Kwf. Si Grecia paga, muy bien porque el Kwf podrá devolver el crédito con sus intereses y si Grecia suspende pagos igual de bien porque los fondos del Kwf están respaldados por el Estado lo que supone una operación con riesgo cero.
Hoy el diario Expansión trae una entrevista a Brian Lenihan, Ministro de Finanzas de Irlanda que titula “Los irlandeses han aceptado ya fuertes recortes en su nivel de vida” y que destaca las medidas impopulares que el gobierno irlandés ha tenido que realizar para contener el déficit y asegurar el nivel de empleo.
Según Lenihan, en Irlanda se han adelantado con sus ajustes y reformas a las demandas de los mercados internacionales. Con todo todavía asegura que la situación del mercado inmobiliario es “dramática” por lo que hay que hay que identificar y reestructurar los préstamos sospechosos.
Destaca también la creación del banco malo NAMA con el que se pretende limpiar los balances de los bancos, recapitalizarlos y devolver al contribuyente el dinero invertido.
Olvídense de los 45.000 millones de euros que los países pertenecientes a la Unión Monetaria y Económica Europea junto con el Fondo Monetario Internacional iban a reunir para salvar las cuentas públicas griegas. Parece que por fin sale toda la porquería de debajo de las alfombras y resulta que el país heleno lo que necesita realmente son 110.000 millones de euros. De este dinero 80.000 millones de euros los pondrán distintos países de la Unión a través de préstamos bilaterales y el resto saldrá de las arcas del FMI.
Eso sí la capacidad del gobierno griego de dirigir la economía será poco menos que simbólica. Ayer en sucesivas entrevistas en los telediarios, el Ministro de Finanzas alemán, Wolfgan Schauble, en un intento por calmar los malos humos que esta ayuda produce entre la población, aseguraba que cualquier gasto de importancia que el gobierno heleno quiera realizar tendrá primero que pasar por la Unión Europea, además el FMI se asegurará periódicamente que el país sigue a rajatabla el programa de reducción drástica del déficit.
De forma paralela el Banco Central Europeo hace hoy público que los requisitos de solvencia necesarios para utilizar deuda soberana como colateral a la hora de pedir financiación la banca comercial, serán suprimidos en el caso de la deuda griega hasta nueva orden.
Con ello evita así el problema provocado por la rebaja del rating de la deuda helena a “bono basura” por parte de la agencia de calificación S&P. Hasta el momento el BCE sólo aceptaba títulos con calificación como mínimo de BBB+ (ya rebajado anteriormente desde A-) lo que suponía un riesgo para la banca en posesión de deuda griega la cual se encuentra ahora en un nivel BB+ de solvencia. Si bien el BCE coge la mayor de las calificaciones de entre las agencias de calificación, el hecho de que S&P bajara ya el rating hace suponer que el resto hará lo mismo tarde o temprano lo que supondría un handicap a la hora de buscar financiación y no sólo por parte de la banca griega sino por el resto de la banca europea.
Recordemos que en Francia los bancos tienen invertidos en productos financieros griegos 75.172 millones de euros; la banca alemana tiene 45.003 millones de euros expuestos en Grecia y principalmente estos productos están en manos de la banca parcialmente nacionalizada; los bancos británicos y holandeses están expuestos a la crisis griega con 15.089 millones y 11.892 millones de euros respectivamente; los bancos portugueses poseen 9.746 millones, los bancos italianos 6.924 millones, los belgas 3.600 millones, los austríacos 4.649 millones, los españoles 1.273 millones y los suecos 684 millones de euros.
El PIB estadounidense creció un 3,2% en su tasa anualizada, es decir, un 0,8% intertrimestral gracias principalmente a la reactivación del consumo privado.
El hecho de que en este primer trimestre el crecimiento haya sido menor que en los tres últimos tres meses del 2009 es debido a la desaceleración de la inversión en inventario por parte de las empresas y la reducción de las exportaciones además de la reducción de la inversión fija residencial.

Si bien se trata de una noticia positiva los mercados esperaban un crecimiento del 3,4% lo que ha enfriado la jornada bursátil. El Dow Jones, después de una apertura a la baja se ha mantenido alrededor de los 11.155 puntos pero ha comenzado ha perder con fuerza a las 18:00 (hora española) situándose en este momento (18:25 pm) en los 11.102 puntos y con pérdidas del 0,58%. El S&P pierde un 0,82% en los 1.196,86 puntos y el NASDAQ es el que más sufre con pérdidas del 1,29% y 1.016,54 puntos.
Se confirman los datos que por error aparecieron hace unos días en la página web del INE (Instituto Nacional de Estadística): durante el primer trimestre del año la tasa de paro aumentó 1,22 puntos, situándose en la escandalosa cifra del 20,05%.
El número total de parados durante estos tres meses aumentó en 286.200 personas con lo que ya son 4.612.700 los españoles en paro y 1.298.500 las familias en las que todos sus miembros no encuentran trabajo.
Otra vez el paro fue mayor entre los hombres que entre las mujeres. En los tres primeros meses del año 161.100 varones se quedaron sin trabajo frente a 125.000 mujeres.
Al inicio de la crisis los sectores de la construcción e industrial sufrieron con mayor contundencia la pérdida de puestos de trabajo aunque ahora les toca al turno al sector servicios y Agricultura con 89.700 y 5.800 parados más respectivamente mientras que en los dos primeros sectores el paro ha descendido en 24.800 y 13.100 trabajadores respectivamente.
Por comunidades autónomas sólo en el País Vasco se redujo el desempleo mientras que en la Comunidad de Madrid, Andalucía y Cataluña se observaron los mayores incrementos.
Tras la tormenta de ayer y con la “seguridad” de que sí, que esta vez es la buena, que las ayudas a Grecia llegarán, el esbozo de un plan de austeridad y los buenos resultados trimestrales del Banco Santander, han empujado al Ibex 35 a la zona del verde cerrando con +2,69% en los 10.441 puntos.
En lo relativo al nuevo plan de austeridad griego, se han filtrado informaciones sobre la subida del IVA hasta el 25%, recortes en los salarios de los funcionarios públicos y un incremento del 10% en impuestos especiales.
Mientras tanto nos miran con recelo desde el otro lado del atlántico. En un artículo publicado hoy por el New York Times -“Euro Rises After IMF Boots Predge to Aid Greece”- sobre cómo se ha recuperado la cotización del euro desde ayer se hace hincapié en algo que aquí en Europa ni se nos pasa por la imaginación. Si la crisis de la deuda soberana se extiende y países como España, Portugal, Italia o Irlanda deciden pedir ayuda al FMI (Fondo Monetario Internacional) las reservas del fondo se agotarían y Estados Unidos, como su principal contribuyente, terminaría pagando por los desmanes europeos. En lo que a España se refiere, Ray Dalio, fundador de Bridgerwater Associates, uno de los más grandes hedge funds del mundo, aconseja no mantener deuda española a los diferenciales a los que se encuentra en este momento.
Era de esperar que tras la rebaja del rating de Grecia y Portugal le tocara tarde o temprano a España. Ha sido más temprano que tarde porque en menos de veinticuatro horas la agencia de calificación Standard & Poor’s ha anunciado un recorte del rating de la deuda española que pasa de AA+ a AA y no se descartan nuevas rebajas.
Por lo pronto Fitch y Moody’s mantienen la calificación en AAA y Aaa respectivamente aunque la noticia ha hecho perder en la Bolsa de Madrid un 1,5% después de la espectacular recuperación a media mañana. El Ibex 35 ha cerrado hoy en los 10.167 puntos con pérdidas del 2,99% con lo que el selectivo acumula una caída de más de un 7% con la jornada de ayer.
La noticia de la rebaja del rating de la deuda griega a BB+ por la agencia de calificación Standard & Poor’s sentaban como un jarro de agua fría en los mercados. El rendimiento de los bonos a 10 años se dispararan hasta casi el 10%, las bolsas de valores sufrían una de las peores jornadas del año y la cotización de la moneda única frente al dólar llegaba a mínimos de 1,31 dólares por euro. El Ibex 35 perdía un 4,19%, la bolsa de valores Irlandesa un 4,5% y el CAC francés un 3.7%.
Tampoco se libraba Portugal de la rebaja de su rating pasando a ser de A- lo que levantó todas las alarmas en el parqué madrileño ante la posibilidad de que la siguiente en ser revisada a la baja sea España -como ya ha sucedido en anteriores ocasiones.
Mientras los griegos intentan meter prisa para que las ayudas lleguen, en Europa ya se cuestionan si los 45.000 millones pensados en un principio serán suficientes o, si por el contrario, hay que incrementar las ayudas hasta 90.000 millones de euros. Se añade además la pertinaz poca disposición del gobierno alemán para avanzar con los trámites necesarios internos y poner a disposición de los griegos el dinero del crédito bilateral acordado hace unos días. En primer lugar, aseguran que el plan de austeridad heleno no es creíble y la canciller va más allá anunciando que preguntará a la oposición sobre si se debe o no dar ese dinero. Como era de esperar, el partido socialdemócrata (SPD) en la oposición no quiere ni de lejos la patata caliente y mientras se gana tiempo antes de las elección del 9 de mayo en Renania del Norte Wetsfalia a la vez que la crisis de la deuda se extiende como la pólvora.
Actualización:
Según ha anunciado hoy el líder del partido Verde alemán, Jügen Trittin, el presidente del FMI ha declarado en una reunión con los grupos parlamentarios que “Grecia necesitará unos 120.000 millones de euros si quiere evitar la bancarrota“, tres veces más de lo que se tenía previsto.