Como ya es habitual, la reunión para decidir el nuevo plan de ahorro alemán tuvo lugar a lo largo del fin de semana. Dos jornadas maratonianas que, por las declaraciones que la canciller Angela Merkel (CDU) y su vicepresidente Guido Westerwelle (FPD) desembocarían en recortes poco populares. Los recortes se centrarán en el área de Defensa, Gasto Social, Infraestructuras y Trabajo.
Para el año que viene se tiene previsto un recorte de 11.000 millones de euros aunque el objetivo es llegar hasta los 80.000 millones en el año 2014. A grandes rasgos estos serían los principales puntos del plan:
- Reducción de las ayudas por hijo para los parados que reciban ayudas del plan Hartz IV (parados de larga duración principalmente) y el Estado dejará de pagar las cotizaciones de éstos en el sistema de pensiones.
- Se reducirán en los próximos años 10.000 puestos de trabajo entre el funcionariado y queda congelado el aumento de la paga de Navidad.
- Reducción del ejército en 40.000 efectivos.
- Nuevos impuestos: tasa ecológica para tráfico aéreo, impuesto sobre la energía nuclear y nuevas tasas en las transacciones financieras.
- Se paralizarán grandes proyectos como la reconstrucción del Palacio Imperial (situado justo en el mismo lugar que la antigua sede del parlamento de la extinguida República Democrática Alemana) y se recortarán subvenciones.
Como ya hemos dicho estas son las lineas generales del plan de ahorro porque no se ha presentado todavía ningún documento definitivo sobre los detalles y la magnitud exacta de los recortes.