El debate sobre si debe ser o no revaluado el yuan renminbi ha traspasado la frontera de lo diplomático para general un duelo “subido de tono” cuyos protagonistas son dos economistas de primera linea: Paul Krugman y Stephen Roach.
Todo empezó en el blog que el primero tiene el la edición digital del diario New York Times al decir que “se están incrementando las tensiones sobre la política económica china (…). Algo tiene que hacerse”. Tras una breve explicación de cómo la política económica china está “dañando seriamente al resto del mundo”, instaba al Tesoro norteamericano a seguir la ley y tomar cartas en el asunto y declarar que China manipula su divisa. El post acaba con la frase: “It’s time to take a stand (es el momento de adoptar una posición)”.
La respuesta no se hizo esperar. Cuatro días después el economista jefe para Asia, Stephen Roach, decía en bloomber.com que lo que proponía Krugman era “muy malo” y deberíamos darle con un bate de béisbol, es decir, que “el consejo es totalmente erróneo”.
Acto seguido Krugman, nuevamente en su blog, contesta: “no entidendo el argumento de Roach; parece que se suscribe a la teoría de los gnomos robacalzoncillos de los balances comerciales:
- Aumento del ahorro.
- ?????????
- Exportaciones!
(…)”Lo que pregunto aquí es cómo Roach, o cualquiera, piensa que aumentar el ahorro ayudaría ahora mismo”.
(…) “Probablemente debería añadir que yo nunca dije nada sobre utilizar un bate de béisbol con China”.
La polémica está servida.