El parlamento portugués debatirá el 25 de marzo el nuevo plan de austeridad que anunciaba hoy el ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos. Portugal se suma a la ola de planes encaminados a atajar el agujero formado en las arcas públicas de todos los países tras el estallido de la crisis hace ya casi tres años.
El gobierno luso pretende reducir el déficit al 2,8% -desde el 8,3%- y la deuda pública al 89,3% del PIB -desde el 90,1% actual- hasta el 2013 subiendo, por un lado los impuestos y privatizando y reduciendo, por otro los gastos. Por el lado de los ingresos se pretende gravar las rentas de más de 150.00 euros anuales en un 45% y se privatizarán empresas públicas, entre otras medidas. Por el lado de los gastos se congelarán los sueldos de los funcionarios y sólo se abrirá una plaza por cada dos que se den de baja.
Tras las protestas originadas por los primeros despidos en la empresa privada en pleno estallido de la crisis, son los funcionarios los que ahora toman las calles o van a la huelga. Hoy, por ejemplo, es el segundo día de paro de los funcionarios británicos y se suma a la huelga convocada por los trabajadores públicos griegos.