Australia, como todo el mundo sabe, está en las antípodas y no sólo geográficamente hablando. Mientras aquí -y nos referimos a Europa- no hay visos de recuperación económica, el sobreendeudamiento de los países provoca movimientos especulativos contra las divisas e incluso se habla de desmembramiento del euro, en Australia todo parece ir en dirección opuesta.
La incipiente recuperación económica y un control sobre posibles incrementos en los precios son la base para que el Reserve Bank of Australia incremente en 25 puntos básicos los tipos de interés hasta llegar al 4%. Y no van a parar ahí sino que continuarán subiendo en los próximos meses.
