En Junio del año pasado el mayor banco suizo, UBS, saltó a la palestra por un “rifi-rafe” mantenido con las autoridades estadounidenses en materia fiscal. Ante la posibilidad de pagar una multa de 780 millones de dólares y admitir actos delictivos en la forma en la que vendió servicios de banca privada a los estadounidenses, el UBS terminó llegando a un acuerdo el pasado mes de agosto para entregar información sobre 4.450 clientes al fisco.
Pues bien, ahora dos tribunales de justicia suizos han declarado que la divulgación de estos datos viola las leyes del país sobre el secreto bancario por lo que dan marcha atrás en el acuerdo firmado.
Digamos que un acuerdo entre una institución privada como banco UBS y el fisco estadounidense está poniendo en una situación incómoda al gobierno suizo por ir en contra de uno de los pilares de la ley suiza, el secreto bancario. Además las leyes suizas consideran que el fraude fiscal (como tener ganancias a través del blanqueo de dinero o la falsificación de documentos) es delito pero la evasión o el no pagar impuestos no es considerado delito.
Por el momento los famosos datos de esos 4.450 anónimos clientes no van a ser revelados dejando al UBS a las puertas del pago de la multa y el paso por los tribunales.
Fuente: BROWNING, Lynneley. “Swiss Back Away From Deal to Give Names of Rich UBS Clients to U.S.”. Nytimes.com. 27/01/10.