Según la aseguradora francesa Coface, la solvencia de las empresas españolas se encuentra en la franja “medio-baja” (A3), lo que nos coloca al mismo nivel que Grecia y Portugal. Según publica cincodias.com, “el comportamiento de pago podría verse afectado por una modificación del entorno económico”, así que los riesgos se mantienen y con perspectiva negativa.
Pesando más que cualquier otra cosa, está la elevada tasa de desempleo y la brutal contracción del sector de la construcción. Del lado positivo cuenta el sector turístico y “la presencia de grandes grupos empresariales en el escenario internacional”.
Nuevamente, la economía española depende casi exclusivamente de cómo se desarrollen los acontecimientos en todas partes menos aquí.