Nadie puede negar que los gobiernos de todo el mundo se están tomando en serio lo de acabar con la evasión fiscal, al menos sobre el papel.
La semana pasada (14 de Enero) el Ministerio de Economía y Hacienda de España anunciaba un acuerdo con el Gobierno de Andorra “para el intercambio de información en materia fiscal”. Gracias a este acuerdo, la Agencia Tributaria “dispondrá de toda la información fiscal relevante para el control adecuado y efectivo de los contribuyentes españoles, ya que implica el acceso a la información bancaria y contable, así como la capacidad para identificar a los beneficiarios efectivos de cualquier tipo de transacción”.
Así que un lugar menos al que las grandes fortunas pueden llevar sus “ahorrillos de tapadillo”. Parece que, en la península, sólo quedaría Gibraltar aunque las últimas informaciones de la OCDE indican que también la roca tiene los días contados como paraíso fiscal, al menos sobre el papel.
Como se suele decir, del dicho al hecho hay un trecho aunque las autoridades fiscales del globo están poniendo todo su empeño para que ni un sólo céntimo escape a los ojos de las haciendas públicas.
Aquí les dejamos una corta entrevista a propósito de los nuevos acuerdos firmados entre más de cien países para el intercambio de información fiscal. El entrevistado es Jeffrey Owens, (director del Centro de Política fiscal de la OCDE) y de ella sacar dos ideas principales:
- En los últimos meses se han firmado más de 300 acuerdos para la mejora en materia de transparencia fiscal.
- Ahora hay que “implementar” esos acuerdos, es decir, pasar del dicho al hecho.
Nos gustaría sin embargo dejar caer un par de reflexiones. Por un lado, si bien no hay que cejar en la lucha contra la evasión de impuestos, nos preguntamos si es esa la verdadera razón que hay detrás de tanto esfuerzo o es una lucha desesperada por recaudar más y de dónde sea ante la contracción drástica de los ingresos del Estado. Por otro lado, por muy mal que suene, cualquier economía que se precie tiene al menos un paraíso fiscal lo que genera, cuanto menos, algo de escepticismo. Con el tiempo será interesante ver qué países son o no paraísos fiscales y para quién y no sólo en el papel sino también en la práctica.
Más información: OCDE. “Promoting Transparency and Exchange of Information for Tax Purposes”. 19/01/2010.