Destacamos esta semana la entrevista a Giorguios Papaconstantinu, ministro de Finanzas de Grecia, publicada ayer en elpais.com.
De ella destacamos que el ministro reconoce que el país tiene “un gran problema a corto plazo” y como el título del artículo reza, “no hay un plan B”. El país necesita reformas y las necesita ya o la confianza depositada en el país se esfumará como la resaca navideña. En palabras de Papaconstantinu, los problemas radican en el mal funcionamiento del sector público, la corrupción y la evasión de impuestos, pasando por un recorte de salarios. Ahí es nada.
