Inexplicablemente, es una noticia que ha pasado casi desapercibida y que, en circunstancias normales habría ocupado todas las portadas de la prensa económica especializada. Pero, primero, son “tantos” los bancos nacionalizados que añadir uno más ya no es noticia, y segundo, no nos encontramos ante circunstancias normales. Debemos ser positivos, creer en brotes verdes y pensar que como todo lo que se podía hacer, ya se ha hecho, pues sólo es cuestión de tiempo y algún pequeño retoque, que salgamos airosos de la crisis más grave desde la Gran Depresión (si no es incluso peor).
En el caso que nos ocupa, el Banco holandés DSB Bank NV tuvo que ser nacionalizado el pasado 12 de octubre después de que sus clientes acudieran en masa a retirar su dinero tras ver por televisión -a primeros de mes- al presidente de la fundación que representa a los clientes de banco, Pieter Lakeman, pedir que retiraran sus depósitos. A partir de ese momento, la entidad comenzó a tener serios problemas de liquidez llegando al punto de no poder acceder a las cuentas bancarias por internet.
El pasado fin de semana, se intentó una solución de emergencia por la que un consorcio de bancos (ING, SNS Real, Rabobank, Fortis y ABN Amro) rescatara la entidad pero el miedo ante las pérdidas por impago, las demandas judiciales abiertas en su contra y la investigación que el regulador bursátil está llevando a cabo por presuntas irregularidades en los préstamos, pudieron más y la operación no llegó a buen término.
En definitiva, el Banco Central no ha tenido otra alternativa que nacionalizar (eso, o dejarlo caer) y lo más curioso es que haya tenido que ser justo un año después que empezaran las nacionalizaciones masivas en Holanda.
Más información: VAN DE POL, Jurjen y VAN DER STARRE, Martijn. “DSB Bank Placed Under Dutch Central Bank Management”. Bloomberg.com. 12/10/2009.