El Banco Central Sueco (Sveriges Risksbank) ha sido el primer Banco Central en introducir los tipos de interés negativos en los depósitos bancarios.
Los principales Bancos Centrales del mundo llevan meses inyectando liquidez al sistema bancario con la idea de hacer fluir así el crédito hacia el sector privado y a las empresas. Desde octubre del año pasado los tipos de interés no han parado de bajar pero el crédito no llega. Ante esta situación el Banco Central sueco ha tirado por la calle del medio, si se nos permite la expresión, y se ha atrevido a hacer algo que nadie había hecho hasta el momento: penalizar económicamente los depósitos que los bancos comerciales suecos tienen en el Banco Central. La banca puede, en estos momentos, adquirir liquidez a un coste bajísimo y en la práctica en vez de usar ese dinero para incrementar los créditos al sector privado, prefiere acumularlo en forma de reservas en el Banco Central o invertirlo en operaciones financieras con mayor rendimiento.
La noticia sobre los “intereses negativos” ha pasado las últimas semanas prácticamente desapercibida hasta que el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King ha declarado que de seguir las cosas como hasta ahora, es posible que copien el ejemplo sueco. En el Reino Unido, los depósitos de los bancos comerciales se han pasado del 31.000 millones de libras esterlinas en marzo a 152.000 millones a finales de julio.
Más información: WARD, Andrew; OAKLEY David. “Bankers watch as Sweden goes negative”. Financial Times. 27/08/2009.