Hace un par de horas, el gobierno islandés ha dimitido en pleno como consecuencia directa de la crisis. El primer ministro, Geir Haarde, después del anuncio ha expresado su deseo de que se forme una gran coalición donde todos los partidos políticos tengan representación.
Desde hace meses los islandeses han salido a la calle a protestar por cómo venían desarrollándose las cosas – colapso de la banca, salvamento por parte del FMI, parón en seco de la economía, despidos, deudas, etc. – aunque las protestas se han intensificado en los últimos días, lo que ha sido suficiente para precipitar la dimisión del gobierno.
Los manifestantes, por su parte, se muestran pletóricos pero ¿ahora qué?

