El Royal Bank of Scotland (RBS) sufrió en el año 2008 pérdidas valor de 28.000 millones de libras por lo que sufrió ayer una caída en bolsa del 60%.
Al mismo tiempo el Brown anuncia un segundo plan de rescate bancario de 100.000 millones de libras para reforzar la estabilidad, devolver la confianza y asegurar que el crédito fluya.
Eso sí, el primer ministro británico aseguró ayer que estas ayudas no son para los bancos sino para la economía aunque acto seguido no le gustase nada que se cuestionara el segundo plan cuando el primero no ha funcionado.
