- Gastar mucho: planes -uno tras otro- de estímulo en la economía incrementando el déficit público (y conseguir así que los ciudadanos gasten).
- Imprimir dinero: lanzarlo si es necesario desde un helicóptero (para que los ciudadanos gasten).
- Bajar los tipos de interés: hasta casi cero si las circunstancias lo requieren y luchar contra la deflación (para que los ciudadanos gasten).
Así pretenden salir de la crisis en EEUU y eso es lo que están copiando las economías europeas. ¿Bueno o malo? Sólo el tiempo lo dirá aunque este panorama monocromo da a entender que no hay nuevas ideas cociéndose en las altas esferas.
Ben Bernake (presidente de la Reserva Federal) se agarra a sus expertos conocimientos sobre la crisis de 1929 para solucionar problemas en 2008.
Quizá se olvida de que los americanos de hoy no son los mismos de entonces.
P.D.: nótese la presión que deben sentir los ciudadanos obligados a gastar aunque no puedan o no quieran.
