Alemania está, a partir del día de hoy, en recesión. La Oficina Federal de Estadística (Statistisches Bundesamt Deutschland) ha confirmado hoy que por segundo trimestre consecutivo, la economía federal muestra números con tendencia a la baja.
Para que nos entendamos, la actividad económica lleva contrayéndose seis meses seguidos. En el primer trimestre de 2008 la contracción fue del 0,4% y en el tercer trimestre lo hizo en un 0,5% (nótese que las cosas van a peor de un trimestre a otro).
Todas las economías tienen sus sectores fuertes que, por desgracia, cuando fallan provocan un efecto en cadena que termina afectando a los demás sectores económicos. En el caso de España es el turismo y la construcción y en el caso alemán es la producción industrial y por lo tanto las exportaciones. Si no se exporta el país es incapaz de absorber esa sobreproducción.
Las exportaciones llevan sufriendo desde hace años con un Euro cada vez más fuerte en relación al Dólar. De hecho, se han llegado a situaciones tan absurdas como que un Volkswagen Golf costaba menos - al cambio - en EEUU que en Alemania.
Si además añadimos una crisis financiera mundial (China y EEUU han cancelado muchísimos de los pedidos y muchos contratos no se renovarán en el 2009) con el consumo en amplio retroceso y una contracción radical del crédito no es de extrañar que las grandes empresas exportadoras hayan parado total o parcialmente la producción -y algunas que no lo han hecho empiecen a planteárselo-.
